martes, 13 de noviembre de 2007

Introducción


Satanás quiere hacer concebir falsas ideas acerca de Dios y durante todo el conflicto ha tratado de destruir su obra, utilizando diversos métodos como el de igualarse a Dios. Desde que comenzó a ver que Jesús recibía un trato diferente al de él, su corazon se lleno de envidia y así comenzó el proceso.

Para poder igualarse a Dios, la única manera de hacerlo era que él bajase a Dios hasta su nivel, ya que era imposible para él subir a la altura de Dios. Así que comenzó a compartir sus ideas falsas acerca de Dios. Decia a los angeles que Dios era arbitrario, injusto, intolerante, que quería toda la gloria para si y no le daba el honor, que como ángel más exaltado pretendía poseer.
Desde el mismo comienzo usó el engaño y la mentira como arma, esta es parte de su carácter. (Jn.8:44)

A partir de ese momento satanás ha tratado de falsificar o imitar la santa obra de Dios. En este intento desesperado por ser semejante a altísimo, no pudiendo obtener la verdadera adoración, que nace del amor, lo busca a través del engaño y la falsificación.

La Justificación por la fe no rebaja la ley


Considerar a Cristo como nuestra única fuente de fortaleza, confiar en su amor y su poder para cargar nuestros pecados y que su propia justicia fuera dada al hombre, no anula o descarta la ley, al contrario la ley es completa y plena en el gran plan de salvación pues es útil para mostrar nuestra condición de pecado y para darnos cuenta que debemos permanecer en los limites de obediencia del decálogo.

La verdadera fe que confía plenamente en Cristo para la salvación, conducirá a una perfecta conformidad con la ley de Dios. (Elena White, Fe y obras)

La Justificación es solo por gracia


La salvación es por gracia y no por ninguna obra que el ser humano caído haga. Cristo pagó por la culpabilidad de todo el mundo y todo el que venga a Dios por fe, recibirá la justicia de Cristo.
Cuando por el arrepentimiento y la fe aceptamos a Cristo como nuestro Salvador, el Señor perdona nuestros pecados y nos libra de las consecuencias de nuestra trasgresión de la ley. El pecador aparece delante de Dios como una persona justa; goza del favor del cielo, y por el Espíritu tiene comunión con el Padre y con el Hijo. Después de esto el alma debe ser santificada por la verdad. Y esto también se logra por fe, pues es solamente por la fe en la gracia de Cristo, como el carácter puede ser transformado.


Es importante que entendamos claramente la naturaleza de la fe. Hay muchos que creen que Cristo es el Salvador del mundo, que el Evangelio es real y que revela el plan de salvación, y sin embargo no poseen una fe salvadora. También están totalmente convencidos de la verdad y creen en ella pero eso no es suficiente por que los demonios también creen y tiemblan pero esa creencia no los salva, porque la verdadera creencia y fe en Jesucristo es capaz de cambiar el carácter, el corazón y nos da el beneficio de la salvación. Cuando tenemos fe genuina y salvadora creemos enteramente que el sacrificio de Cristo en el calvario es nuestra única esperanza de salvación, Puede existir una creencia sin confianza; pero la confianza no puede existir sin fe. Es así que nuestra confianza en Jesús debe avanzar a medida que crece nuestra experiencia con el. (Elena White, Fe y obras)

Conclusiones

A lo largo de todo el gran conflicto, podemos ver como Satanás ha tratado de desvirtuar a Dios y de esa manera poder atribuirse para si la gloria que solo merece el Dios creador.
Podemos notar a través de la historia como el enemigo a usado diferentes métodos para llevar a cabo sus fines, y por eso el mundo de hoy tiene una imagen de Dios totalmente distorsionada así como él lo desea.
Uno de los temas que más preocupa a la humanidad es el de la salvación y como alcanzarla, valiéndose de esto Satanás ha introducido la mente de cada persona de que la salvación debe ganarse por meritos ante Dios. De esta forma el regalo de la salvación que Dios nos ofrece es menospreciado por el intento que cada uno hace para salvarse así mismo.
Conociendo esto nosotros podemos entender un poco mas cual es la dimensión del gran conflicto y como este se desarrolla a nuestro lado, dentro de este contexto la justificación por la fe sin duda es un tema vital.